viernes, 5 de octubre de 2012




Periodismo y política

La función de los Medios de Comunicación: Desde la mirada de Ignacio Ramonet



La credibilidad es un valor fundamental para la actividad periodística. Sin embargo, el ejercicio cotidiano del periodista y sus circunstancias muestran que no siempre se toman las decisiones adecuadas para proteger este valor esencial. No siempre se prioriza preservar la confianza entre medios, periodistas y ciudadanos al tomar las decisiones editoriales.
Al encontrarme,  mano a mano, con el periodista y crítico Ignacio Ramonet, en una entrevista que le realicé como periodista de un medio escrito, me di cuenta que el periodismo ha atravesado profundas transformaciones y en sus alcances profesionales ha dejado de lado el valor fundamental de la credibilidad.
En una charla amena, en un café de la ciudad porteña,  se hizo inevitable hablar sobre el periodismo actual y los medios de comunicación. Allí, donde el olor del café abunda y los encuentros se vuelven efímeros, el director de la edición española  Le Monde Diplomatique me manifestó que, “desde hace algunos años la prensa dominante ha asumido en muchos países, la función militante  de ser el argumento principal para organizar a la sociedad ya sea en la oposición política o en el poder”. Es que, desde hace muchos años, los medios de comunicación tanto en Argentina como en otros países de Latinoamérica, han dejado de informar con la base de la credibilidad para dedicarse, hoy a la luz de los nuevos tiempos, a desarrollar empresas mediáticas.
Según el ranking realizado por Reporteros sin Fronteras en 2011, Costa Rica está  catalogada como el país con mayor libertad de prensa de América Latina y es el número 19 a nivel mundial, sin embargo no escapa a la mirada del mercado y a sus influencias sobre los medios de comunicación. Por ejemplo,  en noviembre de 1994 aparece la empresa Representaciones Televisivas S.A., mayormente conocida como Repretel, a modo de inauguración adquiere (Canal 9) que pertenecía a Multivisión. Más tarde,  en  mayo de 1995, obtiene la frecuencia que durante varios años perteneció a Telecentro (Canal 6). En 1996, obtuvo el Canal 11 donde empezaría a transmitir programación destinada a los más pequeños y a público en general. En 2000, se devolvió a su concesionario el Canal 9 e inmediatamente se empezó a transmitir en el Canal 4 (que también pertenecía a Multivisión).  Este proceso de diversificación del medio costarricense, vinculado puramente a lo empresarial, permite ver una vez más como se produce la concentración de medios de comunicación con la finalidad de un proceso -  progreso económico que escapa al valor periodístico. 
“El objetivo principal de los medios de comunicación es domesticar a la sociedad” concluimos con el periodista español Ignacio Ramonet. Además, desde un punto de vista anti-globalizador, este catedrático de la teoría de la comunicación dejó entrever que la producción de piezas comunicacionales ha dejado de pertenecer al espacio de lo puramente informativo para pasar a un proceso económicamente regido por la globalización.  Es decir, ya no se trata de que los medios sean reconocidos por su rol periodístico sustentado en la credibilidad, sino más bien de presentar a la sociedad una realidad maquillada en la que los medios de comunicación afiancen su relación con el poder político y económico.
Por Rosa Vergara




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